Las úlceras por presión y sus grados permiten clasificar la profundidad y extensión del daño producido en los tejidos. Reconocer cada etapa es importante porque una lesión superficial puede avanzar si la presión continúa, existe poca movilidad o no se realiza un seguimiento adecuado.
Estas lesiones, también conocidas como escaras, suelen aparecer cuando una parte del cuerpo permanece apoyada durante periodos prolongados sobre una cama, silla u otra superficie. La presión sostenida puede reducir la circulación en la zona y afectar progresivamente el tejido.
La clasificación no debe realizarse únicamente observando una fotografía. La profundidad, el tejido visible, la temperatura, el color, la humedad, la circulación y la evolución de la lesión deben analizarse de manera integral.
¿Qué son las úlceras por presión?
Las úlceras por presión son lesiones localizadas que aparecen por una presión intensa o prolongada, generalmente sobre zonas donde existe una prominencia ósea. También pueden intervenir fuerzas de fricción o deslizamiento que aumentan el daño sobre los tejidos.
Son más frecuentes en personas que:
- Permanecen mucho tiempo acostadas o sentadas.
- Presentan movilidad reducida.
- No pueden cambiar de posición sin ayuda.
- Tienen menor sensibilidad en determinadas zonas.
- Presentan humedad constante por sudoración o incontinencia.
- Tienen alteraciones de la circulación.
- Se encuentran en recuperación después de una hospitalización o intervención.
- Presentan un estado nutricional deficiente.
Las zonas más afectadas suelen ser el sacro, los talones, las caderas, los tobillos, los codos y la parte posterior de la cabeza. El riesgo depende de la postura habitual y de los puntos que reciben mayor presión.
¿Cuántos grados de úlceras por presión existen?
La clasificación más utilizada contempla cuatro grados principales, desde el grado 1 hasta el grado 4. También reconoce las lesiones no clasificables y las lesiones profundas de los tejidos.
Los grados no se establecen solamente por el tamaño de la herida. Una lesión pequeña puede ser profunda, mientras que una lesión extensa puede afectar capas más superficiales. La clasificación considera principalmente qué tejidos están comprometidos y cuáles pueden observarse.
Úlcera por presión grado 1
En el grado 1, la superficie todavía se encuentra cerrada, pero existe un cambio persistente en el color de la zona. En personas de tonalidad clara puede observarse enrojecimiento que no desaparece al presionar suavemente. En tonalidades más oscuras, el cambio puede presentarse como una zona más oscura, violácea o diferente al tejido circundante.
Además del cambio de color, pueden aparecer:
- Mayor temperatura o sensación de frío en la zona.
- Endurecimiento o textura más blanda.
- Dolor, ardor o sensibilidad.
- Molestia al cambiar de posición.
- Coloración persistente después de aliviar la presión.
El grado 1 es una señal temprana de daño. Aunque todavía no exista una herida abierta, no debe ignorarse. MedlinePlus identifica esta etapa como una zona dolorosa o enrojecida que no palidece al presionarla.
¿Qué diferencia al grado 1 de una marca temporal?
Una marca provocada por una postura puede disminuir después de retirar la presión. En cambio, una lesión por presión grado 1 mantiene el cambio de color y puede acompañarse de variaciones en la temperatura, consistencia o sensibilidad.
Si el cambio persiste, la persona tiene movilidad limitada o existen otros factores de riesgo, se recomienda una valoración especializada.
Úlcera por presión grado 2
En el grado 2 existe pérdida parcial del tejido superficial. Puede observarse como una herida poco profunda, húmeda y de color rosado o rojizo. También puede presentarse como una ampolla intacta o abierta.
Entre sus características se encuentran:
- Herida superficial abierta.
- Fondo rosado o rojo.
- Ampolla con líquido transparente.
- Dolor o sensibilidad.
- Bordes generalmente definidos.
- Ausencia de grasa, músculo o estructuras profundas visibles.
En esta etapa no deberían observarse tejidos profundos. Si existe grasa visible, cavidad pronunciada o material que impide ver el fondo, podría tratarse de otra clasificación.
La definición del grado 2 busca diferenciar estas lesiones de otros daños superficiales ocasionados por humedad, adhesivos, fricción o irritación.
Úlcera por presión grado 3
En el grado 3 se produce una pérdida completa del grosor del tejido superficial y puede hacerse visible la grasa subcutánea. La lesión suele tener mayor profundidad y puede formar una cavidad.
Sus características pueden incluir:
- Grasa visible dentro de la lesión.
- Bordes engrosados o enrollados.
- Tejido de granulación.
- Cavidades debajo de los bordes.
- Trayectos internos o túneles.
- Presencia parcial de tejido amarillento.
- Mayor producción de secreción.
En el grado 3 no deberían estar expuestos el músculo, el tendón, el cartílago ni el hueso. Cuando alguna de estas estructuras es visible, la lesión puede corresponder al grado 4.
La profundidad también cambia según la zona del cuerpo. En áreas con mayor tejido graso, una úlcera grado 3 puede ser considerablemente profunda. En zonas como el tobillo, la nariz o la parte posterior de la cabeza puede parecer menos profunda debido a la anatomía local.
Úlcera por presión grado 4
El grado 4 corresponde a una pérdida completa del tejido con exposición o compromiso directo de estructuras profundas.
Puede presentar:
- Músculo, tendón, cartílago o hueso visible.
- Cavidades profundas.
- Túneles debajo del tejido.
- Áreas oscuras o amarillentas.
- Bordes alterados.
- Secreción abundante.
- Olor desagradable.
- Cambios importantes alrededor de la lesión.
Es el grado de mayor profundidad dentro de la clasificación numérica. La afectación profunda aumenta el riesgo de complicaciones y requiere una evaluación oportuna para determinar el estado del tejido, la circulación y la presencia de infección.
La clasificación oficial de lesiones por presión define el grado 4 como una pérdida total del tejido con exposición o palpación directa de estructuras profundas.
Úlcera por presión no clasificable
Una lesión se considera no clasificable cuando el fondo está cubierto por tejido que impide conocer su profundidad real.
Puede existir:
- Tejido amarillento, grisáceo o marrón.
- Una capa oscura y endurecida.
- Material adherido al fondo.
- Profundidad que no puede determinarse visualmente.
En estos casos no es correcto asignar inmediatamente un grado 2, 3 o 4. Primero debe determinarse qué estructuras están comprometidas. Una lesión no clasificable podría ocultar una afectación profunda.
Lesión profunda de los tejidos
La lesión profunda puede aparecer como una zona persistente de color rojo oscuro, granate o violáceo. La superficie puede permanecer cerrada al inicio o presentar una ampolla con contenido oscuro.
Antes de que el daño sea completamente visible pueden aparecer:
- Dolor.
- Cambios de temperatura.
- Endurecimiento.
- Sensación diferente al tejido cercano.
- Coloración profunda persistente.
- Deterioro rápido de la zona.
Este tipo de lesión se relaciona con una presión intensa o prolongada y con fuerzas de deslizamiento sobre los tejidos profundos. Su evolución puede ser rápida, por lo que no debe interpretarse como un simple moretón.
Tabla comparativa de los grados de las úlceras por presión
| Clasificación | Característica principal | Profundidad aproximada |
|---|---|---|
| Grado 1 | Cambio de color persistente con superficie cerrada | Daño inicial sin herida abierta |
| Grado 2 | Pérdida parcial del tejido o ampolla | Lesión superficial |
| Grado 3 | Pérdida completa con grasa visible | Daño profundo sin exposición de músculo o hueso |
| Grado 4 | Exposición o compromiso de estructuras profundas | Daño de máxima profundidad |
| No clasificable | El fondo está cubierto y no puede evaluarse | Profundidad indeterminada |
| Lesión profunda | Coloración oscura o violácea por daño interno | Compromiso profundo que puede evolucionar |
Esta tabla facilita la comprensión general, pero no debe emplearse para realizar una clasificación definitiva sin una evaluación presencial.
¿Una úlcera por presión siempre avanza de grado?
No necesariamente. Una lesión detectada de manera temprana puede estabilizarse y evolucionar favorablemente cuando se reduce la presión y se controlan los factores que afectan la recuperación.
Sin embargo, también es posible que el daño profundo ya exista antes de que se observe una herida abierta. Por este motivo, el aspecto externo no siempre refleja toda la extensión de la lesión.
También es importante comprender que una úlcera grado 4 que está cicatrizando no se convierte nuevamente en grado 3, 2 o 1. Su clasificación inicial describe la mayor profundidad alcanzada. Durante el seguimiento se debe registrar su evolución, reducción y estado actual.
Señales que indican una posible complicación
Independientemente del grado, se recomienda buscar una evaluación especializada cuando aparezcan:
- Aumento del tamaño o profundidad.
- Tejido oscuro.
- Olor intenso.
- Secreción abundante o espesa.
- Sangrado frecuente.
- Dolor creciente.
- Enrojecimiento alrededor de la lesión.
- Calor o inflamación.
- Fiebre o decaimiento.
- Exposición de estructuras profundas.
- Ausencia de cambios favorables.
- Aparición de nuevas lesiones.
Las úlceras avanzadas suelen presentar una recuperación más lenta, por lo que la detección y atención tempranas son relevantes para limitar su progresión.
¿Cómo se evalúa una úlcera por presión?
La evaluación no se limita a identificar el grado. También debe considerar:
Profundidad y dimensiones
Se analiza el largo, ancho y profundidad, así como la presencia de cavidades o túneles.
Tipo de tejido
El fondo puede contener tejido de granulación, zonas amarillentas, áreas oscuras o estructuras profundas expuestas.
Circulación y oxigenación
Una circulación insuficiente puede limitar el aporte de oxígeno y nutrientes necesarios para la recuperación.
Secreción y humedad
Se observa la cantidad, consistencia, color y olor del líquido producido por la lesión.
Bordes y zona circundante
Los bordes enrollados, el enrojecimiento, la humedad persistente o el deterioro alrededor de la herida pueden influir en su evolución.
Estado general de la persona
La movilidad, sensibilidad, nutrición, circulación, enfermedades de base y capacidad para cambiar de posición forman parte del análisis.
¿Cómo ayudar a prevenir el avance de una úlcera por presión?
Las medidas deben adaptarse a la situación de cada persona. De manera general, resulta importante:
- Reducir la presión sobre la zona afectada.
- Realizar cambios de posición planificados.
- Mantener las superficies de apoyo limpias y secas.
- Evitar arrastrar a la persona al movilizarla.
- Revisar diariamente los puntos de apoyo.
- Utilizar superficies adecuadas para distribuir la presión.
- Mantener una alimentación e hidratación acordes con las indicaciones recibidas.
- Controlar la humedad y la incontinencia.
- No aplicar productos sobre una herida sin una indicación especializada.
- Registrar los cambios en tamaño, color, profundidad y secreción.
La frecuencia de los cambios posturales no debe establecerse de manera idéntica para todas las personas. Depende del nivel de riesgo, la movilidad, la superficie de apoyo y el estado general. Las guías de prevención recomiendan evaluar el riesgo y definir un plan individualizado.
¿Cuándo solicitar una evaluación especializada?
Se recomienda solicitar una evaluación cuando exista una herida abierta, una coloración persistente, tejido oscuro, pérdida de profundidad, secreción, olor o ausencia de evolución.
En Skin Medical se realiza una valoración presencial orientada a analizar características como la profundidad, circulación, oxigenación, viabilidad del tejido y evolución de la cicatrización.
Conoce nuestro servicio de tratamiento de úlceras por presión en Lima y solicita una evaluación especializada para determinar el estado actual de la lesión.
Si la persona presenta fiebre, confusión, deterioro general, sangrado que no se controla o una lesión extensa y profunda, se debe acudir de inmediato a un servicio de emergencia.
¿Necesitas una evaluación especializada?
Si presentas una úlcera, una herida que no cicatriza o tienes factores de riesgo como diabetes, insuficiencia venosa o problemas de circulación, una evaluación temprana puede ayudar a identificar la causa de la lesión y orientar el tratamiento más adecuado.
En Skin Medical evaluamos de forma integral las úlceras mediante tecnologías de diagnóstico de precisión que complementan la valoración clínica, permitiendo analizar la circulación, el estado de los tejidos y otros factores relacionados con la cicatrización para establecer un plan de tratamiento personalizado.
Preguntas frecuentes sobre los grados de las úlceras por presión
¿Cuál es el grado más leve de una úlcera por presión?
El grado 1 es la etapa inicial. La superficie continúa cerrada, pero presenta un cambio de color persistente que no desaparece al aliviar la presión.
¿Cuál es el grado más grave?
El grado 4 representa la mayor profundidad dentro de la clasificación numérica. Puede afectar músculo, tendón, cartílago o hueso.
¿Una ampolla puede ser una úlcera por presión?
Sí. Una ampolla transparente, intacta o abierta, localizada en una zona sometida a presión, puede corresponder a una lesión grado 2. Debe diferenciarse de ampollas producidas por fricción, quemaduras u otras causas.
¿Qué significa que una úlcera no sea clasificable?
Significa que el fondo se encuentra cubierto y no permite determinar la profundidad real. No quiere decir que sea una lesión leve.
¿Las escaras y las úlceras por presión son lo mismo?
El término “escaras” se emplea habitualmente para referirse a las úlceras por presión. Sin embargo, una escara también puede describir específicamente una capa de tejido oscuro y endurecido presente en algunas heridas.
¿Se puede saber el grado observando una fotografía?
Una imagen puede aportar información, pero no permite evaluar por completo la profundidad, consistencia, temperatura, circulación, dolor, cavidades internas ni estado general de la persona. La clasificación debe confirmarse mediante una evaluación directa.
¿Una úlcera grado 1 puede convertirse en grado 4?
Puede progresar si la presión continúa o existen condiciones que dificultan la recuperación. Sin embargo, algunas lesiones profundas pueden parecer superficiales al inicio y revelar posteriormente un daño mayor.
Conclusión
Conocer los grados de las úlceras por presión ayuda a reconocer la profundidad del daño y comprender por qué no todas las lesiones deben manejarse de la misma manera.
El grado 1 presenta cambios persistentes con la superficie cerrada; el grado 2 implica una pérdida superficial; el grado 3 alcanza el tejido subcutáneo; y el grado 4 compromete estructuras profundas. También existen lesiones no clasificables y lesiones profundas que requieren un análisis cuidadoso.
Una evaluación temprana permite identificar la profundidad, revisar la circulación y valorar si la cicatrización está avanzando o se encuentra detenida. Cuando existe una lesión abierta, tejido oscuro, secreción, mal olor o aumento de profundidad, no es recomendable esperar a que la lesión avance.
Agenda una evaluación especializada
Si observas una zona enrojecida que no desaparece, una ampolla, una herida abierta o una lesión que aumenta de profundidad, una evaluación especializada puede ayudar a identificar el grado de la úlcera por presión y determinar qué factores están dificultando su evolución.
En Skin Medical realizamos una evaluación integral mediante tecnologías de diagnóstico avanzadas que permiten analizar la profundidad de la lesión, la circulación, la oxigenación, la viabilidad del tejido y el estado de la cicatrización. Esta información permite comprender el nivel de compromiso de la zona y orientar un plan de tratamiento personalizado según las características de cada paciente.
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